El Grupo Fotográfico AFAL, un colectivo de fotógrafos españoles, impulsó una renovación fotográfica en la mitad del siglo XX. Su principal medio de comunicación fue la revista AFAL, editada por la Agrupación Fotográfica Almeriense desde 1956.
Fundado en 1950 como una asociación para la difusión de la fotografía, el grupo surgió en el contexto de un movimiento asociacionista fotográfico en España, iniciado en 1945. Antes de la guerra civil española, solo existían unas pocas agrupaciones, como la Real Sociedad Fotográfica de Madrid, la Agrupación Fotográfica de Cataluña, la Real Sociedad Fotográfica de Zaragoza y el Foto Club de Valencia. Sin embargo, para 1960, ya existían más de una treintena.
En 1955, José María Artero García fue elegido presidente y Carlos Pérez Siquier secretario, marcando el inicio de nuevos objetivos para la agrupación. Decididos a romper con la tradición pictorialista dominante en las sociedades fotográficas, propusieron nuevas perspectivas fotográficas inspiradas en corrientes extranjeras. Uno de sus principales objetivos fue la creación de una revista abierta a formas fotográficas renovadas.
En enero de 1956, vio la luz el primer número de la revista AFAL, un boletín social que emulaba el estilo de publicaciones como Sombras de la Real Sociedad Fotográfica de Madrid, o las editadas por la Agrupación Fotográfica de Cataluña, el Foto Club de Valencia y otras asociaciones similares. Durante tres números, la revista siguió esta línea editorial, pero con el cuarto número se produjo un cambio cualitativo significativo. AFAL se transformó en una revista con una clara orientación hacia la fotografía documental y humanista, donde la imagen se concebía como un instrumento de cultura y comunicación.
La aparición de esta revista brindó a numerosos fotógrafos la oportunidad de difundir sus obras y darlas a conocer entre los aficionados. Aunque su publicación fue discontinuo, AFAL llegó a editar 36 números hasta 1963. Hasta 1958, la temática principal fue la fotografía, pero desde 1959 hasta 1963, la revista concedió gran relevancia al cine. El Anuario de la Fotografía Española de 1958, con una tirada de 2500 ejemplares, tuvo una gran difusión y generó un importante debate con la censura debido a la inclusión de algunos desnudos. A pesar de las controversias, el anuario se publicó y alcanzó una tirada notable para una publicación tan especializada en ese momento.